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miércoles, 26 de octubre de 2016

Pandemic: El Reino de Cthulhu

Cultistas y engendros primigenios acechan en Pandemic: El Reino de Cthulhu
Recién llegado de Essen, y a la espera de la edición que de aquí un mes nos prepara Devir, pudimos probar el fin de semana pasado la edición inglesa de Pandemic: El reino de Cthulhu. Y ciertamente nos llevamos una más que buena impresión general sobre el nuevo producto de Z-Man Games basado en la exitosa franquicia Pandemic.

En Pandemic: El Reino de Cthulhu no combatimos enfermedades, ni somos poderosas corporaciones o brillantes y sesudos científicos. Aquí el enemigo es el Mal con mayúsculas, nada más y nada menos que las endiabladas criaturas cósmicas creadas por Lovecraft y sus no menos locos seguidores, con Cthulhu como colofón. Porque nuestro objetivo como investigadores de lo oculto será precisamente ese: evitar que Aquel que Yace Eternamente sea despertado del Sueño por sus adoradores y que envíe a todo el mundo al mismísimo guano.

Para representar el progreso del Mal, se disponen 7 cartas de 12 posibles, que representan cada una a una deidad de los Mitos, colocando siempre a Cthulhu en la última posición, descartando luego dos y colocando al azar las seis restantes boca abajo. Cada una de estas cartas, al activarse, se resuelve de forma inmediata y no suele representar buenas noticias para los jugadores, ya además de acercar la invocación de Cthulhu añaden nuevas dificultades al juego (el bueno de Nyarlathotep, por ejemplo, bloquea los Portales e impide que se pueda viajar a través de ellos).

Una vez colocadas las deidades, le toca el turno a la disposición inicial de cultistas y Shoggoths. Estos son importantes por varios motivos. Uno de ellos es que también son un factor de fin de juego: si no se pueden colocar más en el tablero (hay 26 figuritas de cultistas y sólo 3 Shoggoth), los jugadores pierden. Además, cuando en una localización se juntan 4 cultistas, desaparecen para dejar en su lugar un Shoggoth, y estos bicharracos no se están quietos y les mola ir de paseo hacia los Portales. Y cuando un Shoggoth llega a un Portal, se activa una de las siete cartas de deidad. Como véis, todo está conectado.

Pero para evitar que ocurra esta catástrofe están los jugadores, cada uno con un Investigador, que tiene una habilidad especial diferente a la de los demás (y que pierde cuando se queda sin Cordura). Empiezan su periplo, como no, en Arkham, y su objetivo para vencer es sellar los cuatro Portales, uno por ciudad, que hay en el tablero de juego. Éste presenta el típico aspecto de cualquier tablero de Pandemic, con sus casillas dispuestas en modo diagrama o árbol (point to point, para entendernos, o echad un ojo a la foto que ilustra el artículo, que para algo está), y en él están las cuatro famosas ciudades de la mitología lovecraftiana: Arkham, Innsmouth, Kingsport y Dunwich. Nuestro investigador puede moverse por el tablero desde una casilla que esté conectada a otra, o bien si está en una parada de taxi, a cualquier localización de la misma ciudad o hasta otra ciudad, o puede atravesar un Portal y aparecer en otro, siempre y cuando aún no hayan sido cerrados (o esté por ahí el simpático de Nyarlathotep en juego y activado).

¿Y qué más pueden hacer los Investigadores, aparte de hacer turismo y viajar de un lado para otro? En su turno, cada Investigador dispone de cuatro puntos de acción, que los puede gastar en moverse, en eliminar sectarios, en enfrentarse a un Shoggoth (esta heroicidad cuesta 3 puntos y además puede implicar pérdida de Cordura), en intercambiarse Reliquias (objetos superchachis que puedes activar y descartar para hacer efectos a nivel de juego aún más superchachis) o Pistas con otros Investigadores o, evidentemente, en cerrar un Portal. Para cerrar un Portal, el Investigador necesita, además de gastar un punto de acción, descartarse de 5 cartas de Pista iguales, y que tienen que pertenecer a la ciudad donde está el Portal que se quiere cerrar. Y las Pistas (cada jugador empieza con cinco y obtiene dos al final de su turno), son el otro meollo del juego, ya que su cantidad mide el nivel de dificultad del juego, y además, si se acaban, también implica el fin del mismo (y la consecuente derrota de los jugadores). Por hacer un símil, cada carta de Pista es un grano de un reloj de arena, y cuando estas cartas se acaban, amigos, c'est fini!

Así, a grosso modo, es más o menos una partida de Pandemic: El Reino de Cthulhu. Es un juego rápido (en una horita está finiquita una partida, o mucho menos si vence Cthulhu), y que mezcla bien lo mejor de los dos mundos. De Pandemic tiene el espíritu de colaboración entre jugadores absolutamente necesario para poder ganar, y al ser más rápido que otras versiones, el efecto de carrera contrareloj es más apremiante, lo cual es perfecto para darle ese toque angustioso tan típicamente cthuloide, y la adaptación al mundo literario creado por Lovecraft (ya sean los efectos de juego cuando se activan las Reliquias o los Primigenios) es muy buena y coherente. ¿Rejugabilidad? La tiene, ya que ofrece bastantes variantes, ya sea a la hora de elegir Investigadores (juegan 4 de 7 posibles), y los Primigenios que aparecen no serán siempre los mismos ni en el mismo orden (a excepción del protagonista, Cthulhu). ¿Variantes? El hecho de que el juego no sea excesivamente complejo en cuanto a mecanismos ni extenso en cuanto a parafernalia (los que hayan jugado a otros juegos de mesa de inspiración lovecraftiana sabrán a qué me refiero) facilita que cualquiera con un poco de imaginación puede crear sus propias reglas de la casa, ya sea  añadiendo un quinto jugador (aliado o traidor), más Primigenios o más tipos de Investigadores.

En resumen, es un juego al que debes jugar si te gusta Pandemic, y que debes tener si eres fan de los Mitos de Cthulhu. Y en breve, a finales de noviembre de la mano de Devir, estará disponible en Landròmina.

viernes, 20 de noviembre de 2015

LJP: Revolutionary Road


   Una de las muchas agradables sorpresas de las pasadas BullDogCon fue conocer en persona a Luis Quiles, que nos trajo bajo el brazo el magnífico Revolutionary Road, un libro en el recopila buena parte de sus trabajos. Y probablemente más de uno de vosotros, sin saberlo, ya los conocéis, pues muchas de sus ilustraciones circulan viralmente por La Red.

   El arte de Luis Quiles entra en ese cajón de sastre al que ponemos la etiqueta de humor gráfico, y en el que solemos englobar todas aquellas imágenes de artistas que, de una manera u otra nos hacen reflexionar sobre nuestra realidad y nos enfrentan a ella, se llamen Perich, Forges, El Roto o Bansky.

   La vía en que Quiles nos transmite sus mensajes es con mano de hierro en guante de seda. El guante de seda es su dibujo, que rebosa aparente candidez al más puro estilo cartoon, lo cual nos hace bajar la guardia, y entonces es cuando aparece el puño de hierro con las situaciones que plantea, explícitas y contundentes, demoledoras como un gancho directo a la mandíbula. Básicamente, nos pone ante el espejo y nos muestra tal y como somos, a sabiendas de que la cruda verdad nos hará reaccionar. Y, supuestamente, reflexionar sobre nosotros mismos y el mundo que estamos construyendo.

   En definitiva, Revolutionary Road es un libro inteligente, bello y cruel, perfecto para los que gustan de reflexionar con el arte, y por ende no apto para mojigatos meapilas fácilmente escandalizables o incapaces de ver más allá de sus narices.

jueves, 17 de abril de 2014

Andrea Down, o ver el mundo de otra manera

La realidad vista desde otro ángulo
   Andrea Down es especial. Es especial porque enfoca la realidad desde otro ángulo, y nos la hace ver de otra manera. Es especial porque es abrumadoramente sincera, dice lo que piensa sin tapujos, con absoluta libertad y desparpajo. Es especial porque es divertida, no concibe la vida como una tragedia y es capaz de contagiar su desbordante optimismo a quienes la rodean. Y si, tiene Síndrome de Down, pero eso es tan sólo una anécdota.

   Esa es la principal virtud de Andrea Down: Helado de huevos fritos, el libro que recoge las tiras cómicas realizadas por Manel Cruz. Porque lo fácil sería victimizar al personaje, o cargarlo de dramatismo facilón para manipular nuestras emociones, pero el camino escogido por Manel Cruz es más honesto, y por ello más difícil de transitar. En sus tiras, repletas de anécdotas, trabaja el día a día de ella y de su familia, una cotidianidad monótona y aburrida que Andrea siempre está dispuesta a romper.

   Andrea Down se hace entender (y se hace querer) tal y como es, una virtud al alcance de muy pocos. Siempre consigue arrancarnos una sonrisa y demostrar lo equivocados que podemos estar, especialmente si vamos armados sólo de pura lógica y prejuicios. Y por eso este cómic es tan especial.

jueves, 3 de abril de 2014

BTOOOM!: Un manga explosivo

Matar para sobrevivir
   BTOOOM! es el videojuego de moda. Pero alguien decide hacerlo realidad, secuestra a un puñado de personas y las lanza a una isla desierta, donde deberán asesinar al resto para salir con vida. Matar o morir, esa es la cuestión.

   Ese el argumento de BTOOOM!, un manga creado por Junya Inoue, en el que se nos plantea un cruel juego de supervivencia extrema, una competición sangrienta al límite de toda moral. Porque, ¿qué estarías dispuesto a hacer cuando está en juego tu vida? Las virtudes de este manga, que sigue la estela de otras obras como Battle Royale, se cimentan en un buen dibujo, muy detallado y de narrativa trepidante, y en un guión repleto de personajes de pasado oscuro y torturado a cual más interesante. Todos ellos son pequeñas piezas que el autor nos muestra poco a poco, y componen un interesante puzzle de acción, intriga y gore dispuesto a estallar en cualquier momento. Un manga sin más pretensiones que el puro divertimento, gráfico y narrativo, no apto para estómagos sensibles o conciencias pusilánimes.

martes, 1 de abril de 2014

LANDRòMINA: Lo más leído MAR 2014

Lo más visto en Marzo
Las cinco entradas más consultadas en nuestro blog el mes pasado fueron:
  1. Whakoom visitará Landròmina
  2. Blog and Web: Cambios estéticos y algo más
  3. Guerra de Mitos: Asalto Primigenio
  4. LJP: La chica a la orilla del mar
  5. La vitalidad del cómic infantil
   En esta lista, como de costumbre, sólo tenemos en cuenta las entradas de ese mes y las del anterior (Marzo y Febrero en este caso). De nuevo Whakoom aparece en nuestro top, y no es de extrañar, ya que esta aplicación y toso los que están detrás de ella se lo merecen. En segundo lugar, destacar que la noticia del estreno de nuestra tienda online ha sido también una de las más leídas. De hecho, desde el estreno de la misma, nuestro blog ha visto incrementadas de forma espectacular las visitas y las lecturas, con todo lo que ello implica. Eso da un sentido a nuestro trabajo y nos da alas para continuar mejorando, tanto a nivel profesional como a nivel divulgativo. Un mes más, gracias por leernos y seguir ahí.

lunes, 17 de marzo de 2014

LJP: La chica a la orilla del mar

Relato costumbrista de la adolescencia

   En La chica a la orilla del mar conoceremos a Sato e Isobe, dos jóvenes estudiantes que deciden embarcarse en una relación puramente física, dejando a un lado sus sentimientos. Pero pronto descubrirán que dejarlos a un lado no es tan fácil como parece, y que su relación no sólo les afecta a ellos, sino también a quienes les rodean, ya sean compañeros de clase, amigos o familiares.

   Aunque esta obra no supone el debut en nuestras tierras de Inio Asano (Ponent Mon publicó en 2008 su obra Nijigahara Holograph), podemos decir que en esta ocasión ha tenido mejor fortuna. En una época en la que proliferan historias trilladas y en las que el riesgo editorial es mínimo, la joven Milky Way apuesta por una obra extraordinaria, en muchos sentidos. Asano nos retrata de forma costumbrista, sin excesos ni alardes innecesarios, esa línea crepuscular que separa la adolescencia de la madurez, sin juzgar a sus protagonistas, simplemente mostrándonos sin reparos sus acciones y las consecuencias colaterales que éstas producen en su entorno más cercano. Afortunadamente, no estamos ante un shojo más, otra edulcorada historia de amor de instituto, sino ante un seinen tan cercano, verosímil  y crudo que, a pesar de estar ambientado en Japón, bien podría transcurrir aquí al lado. Y si añadimos un dibujo elegante, detallado y realista, alejado también de los cánones de la mayoría de manga que llegan a publicarse, nos encontramos ante una obra destinada a derribar los habituales prejuicios que algunos aún sostienen sobre la historieta japonesa. Si a pesar de ello deciden no darle a La chica a la orilla del mar la oportunidad que se merece, no sólo se pierden una de las mejores obras publicadas en lo que llevamos de año, sino también el descubrir un universo tan fascinante y enriquecedor como es el del manga. Allá ellos.

sábado, 1 de marzo de 2014

LANDRòMINA: Lo más leído FEB 2014

Lo más visto en Febrero
   Las cinco entradas más consultadas en nuestro blog el mes pasado fueron:
  1. ¡enROLate!
  2. Colecciona cómics con Whakoom
  3. NORMA: Avance Marzo 2014
  4. PLOT n2: Sigue "La muerte de Fénix"
  5. Superlópez lucha contra los desahucios

   En esta lista, como de costumbre, sólo tenemos en cuenta las entradas de ese mes y las del anterior (Febrero y Enero, en este caso). Gana en esta ocasión nuestra nueva actividad periódica de los miércoles, y el resto es información sobre el mundo del cómic, incluida una de nuestras recomendaciones. Un mes más, gracias por leernos y seguir ahí.

miércoles, 26 de febrero de 2014

De nuevo, Nova

No es fácil ser superhéroe

   Nova es un superhéroe que, desde su aparición a finales de los 70, cuenta con una buena legión de fans a pesar de no haber gozado de una serie con la continuidad que el personaje se merece.

     Ahora, Nova vuelve de la mano de dos grandes figuras de la industria, Jeph Loeb al guión y Ed McGuinnes a los lápices, con el objetivo de convertirlo en uno de los pilares de la división galáctica del (Nuevo) Universo Marvel. En estas cinco primeras entregas, recopiladas por Panini en el tomo Nova: Origen, se nos vuelve a presentar al personaje, desde un nuevo enfoque, pero sin traicionar los principios de sus creadores (Wolfman y Buscema). Así, asistimos al renacimiento de este guardián galáctico, encarnado ahora en Sam Alexander, un crío al que, como no, lo de ser superhéroe le viene un poco grande y debe aprender sobre la marcha cuales son sus poderes y limitaciones.  Y veremos al Vigilante, a los Guardianes de la Galaxia (bueno, al menos a Gamora y a Mapache Cohete), a los invasores Chitauri... Y mucho, mucho espacio interestelar.

     En este primer arco argumental, Jeph Loeb cumple el papel de forma eficaz, dilatando tal vez un poco la historia, pero también ofreciendo a cambio algunos buenos momentos, aunque quien brilla con fuerza en Nova: Origen es Ed McGuinness, que sin duda ha disfrutado con el encargo, algo que se refleja de forma evidente en las páginas de este cómic. Ahora, tras este relanzamiento, ambos pasan el testigo a un nuevo tandem de autores, Zeb Wells y Paco Medina, a los que les toca relatar la temporada del novato Nova. Esperemos que podamos verla editada en breve por estos lares.

lunes, 17 de febrero de 2014

"Mi amigo Dahmer": la adolescencia de un asesino

Retrato de El carnicero de Milwaukee
     Cada vez son más los autores que optan por el cómic como medio para adentrarse en el mundo de los asesinos en serie. La puerta abierta por Alan Moore con From Hell sirvió para que otros escribieran magníficos relatos, como Bendis con Torso o la excelente El asesino de Green River, que ya comentamos en su día en este blog, por citar tan sólo un par de ejemplos. Ahora nos llega Mi amigo Dahmer, novela gráfica escrita por Derf Backderf y publicada por Astiberri, en la que el autor nos presenta las vicisitudes adolescentes de Jeffrey Dahmer, al que más tarde se le conocería como El carnicero de Milwaukee, uno de los asesinos en serie más brutales de la historia de los Estados Unidos.

     Derf Backderf construye su relato a través de sus propios recuerdos, ya que él y Dahmer estudiaron en el mismo instituto e incluso formaron parte de la misma pandilla. La adolescencia de Dahmer es absolutamente gris, marginal, introvertida, la de una persona inadaptada que, no es que sea rechazada de manera ostensible por su entorno, sino que simplemente es absolutamente ignorada. El hecho de ser absolutamente invisible favorece a que sus acciones, incluso las más aberrantes, pasen como pura anécdota o simples extravagancias, y éstas se suceden sin despertar ningún tipo de alerta o interés por parte de los demás. Mi amigo Dahmer es de hecho el relato de un lento, inexorable e inevitable descenso a los infiernos, y el mayor acierto es que el autor ni justifica al asesino ni culpa al entorno, sino que simplemente se limita a dar testimonio de los hechos, sin juzgarlos.

"Éste es el gran final de una vida malgastada, y el resultado final es abrumadoramente deprimente... La historia de una vida patética, enferma y miserable, nada más" .- Jeff Dahmer
     La estructura narrativa y secuencial que emplea Backderf es clásica y simple, lo cual facilita la lectura y la inmersión en la historia, acompañada por un dibujo muy personal e underground, más cercano a la caricatura que al realismo, lo cual ayuda a que nos sintamos un tanto incómodos ante lo que nos narra, que para nada es cómico, sino más bien abrumadoramente patético, rayando incluso a veces el horror. Esa cotidianeidad, esa aparente normalidad, es tal vez lo que más desazón nos provoca en el relato, ya que parte de la historia se nos antoja a veces demasiado cercana y familiar, cómo si fuera un reflejo distorsionado de nuestra propia adolescencia. Eso es lo que más horroriza de esta narración, pues Dahmer podría formar parte de nuestra historia personal y haber sido cualquiera que hubiéramos conocido en nuestro pasado: un vecino, un compañero de clase, incluso tal vez un viejo amigo, o quizás, quien sabe, hasta nosotros mismos.

lunes, 10 de febrero de 2014

Max reflexiona sobre el cómic

Max, firmando en el stand de Zona Cómic
   Aparece en la edición digital de la revista Jot Down una extensa e interesante entrevista a Max (o Francesc Capdevila, si lo prefieren ustedes), en la que reflexiona sobre su obra y aprovecha además para lanzar alguna que otra lúcida y sosegada reflexión sobre los tebeos. Para muestra, un botón, cuando opina sobre la actual situación del cómic en España:
[...]Por un lado es un buen momento porque se habían roto una serie de barreras. Desde la misma consideración del cómic como arte, parece que quedaba claro con la creación del Premio Nacional del Cómic, por ejemplo, y por el interés de los medios de comunicación por los tebeos y demás. También se habían roto barreras de distribución, es decir, se podía por primera vez comprar cómics en librerías generalistas, y todo eso nos abrió a un público nuevo y distinto. Y respecto a lo creativo estaban saliendo obras con mucho interés. Pero en mitad de este esplendor en el que todo el mundo era optimista ¡ZAS! Cayó la crisis, el cómic no ha sido ninguna excepción y la cosa está realmente chunga. Porque además hay otra cosa: los editores de cómic en este país nunca han sabido crear una industria sólida. Todo ha sido muy aventurero, muy en plan «a ver si funciona» y tal. Cuando ha ido bien, ha ido bien, pero cuando va mal se desploma todo como un castillo de naipes.
El texto completo, que os recomendamos sinceramente, podéis leerlo íntegramente en este enlace.

domingo, 9 de febrero de 2014

Superlópez lucha contra los desahucios

Un tebeo cargado de actualidad
     Jan vuelve al ataque con un nuevo álbum de Superlópez, y regresa más combativo que nunca. En El gran desahuciador, Superlópez deberá enfrentarse con una nueva amenaza extraterreste, un maquiavélico plan para apoderarse de la Tierra poco a poco.
Infiltrados en las más altas esferas, los extraterrestres hacen y deshacen a su antojo, y arrebatando y expulsando de sus hogares a los pobres terrícolas, con el fin de ocupar luego el planeta.

     Jan sigue en su actual línea de tratar temas cercanos y de mayor compromiso social, como ya lo hizo en El ladrón del tiempo (los fascismos) o Los Recortaplanetas (la especulación). Ciertamente, no abandona el humor, ni el sarcasmo, ni la jocosidad propia de la serie, pero en El gran desahuciador la crítica y la carga política es mayor que en otras ocasiones, y hace que la lectura de este tebeo sea un poco menos ligera de lo habitual y bastante más agridulce (pero no por ello menos buena). Recomendado para los fans de Jan, y para lectores con espíritu crítico y con capacidad de autocrítica.

jueves, 5 de diciembre de 2013

"Adaptación": La cruda realidad

Cuando el Arte choca con el Negocio
   Adaptación, de Pinya (dibujo) y de Busquet (guión), es una ácida visión sobre lo que ocurre entre bambalinas cuando una obra pasa de un medio a otro (en este caso, de la literatura al cine), y de los cambios que se producen a todos los niveles.

   En Adaptación, la desconocida obra de una sencilla escritora cae en manos de un famoso director de cine en horas bajas a nivel creativo, y éste decide llevar a la gran pantalla dicha novela. A partir de ese momento presenciaremos los entresijos del mundo editorial y del cinematográfico, y cómo la dura realidad del mundo meramente mercantil choca con la visión artística de la autora de la obra original. Aunque el tono empleado por Josep Busquet para presentarnos esta historia es esencialmente cómico (en un amplio abanico, desde la más absurda caricatura, pasando por la parodia, el esperpento o la ironía), Adaptación es un retrato agridulce del show business envuelto en una aparente comedia, pero que oculta unas cuantas verdades y no poca mala baba. Tomeu Pinya nos adereza el guiso con sus dibujos caricaturescos, que encajan a la perfección a nivel narrativo y con el tono aparentemente ligero de la historia, y con un diseño de personajes simplemente perfecto y lleno de referencias a personajes de sobras conocidos.

   Adaptación nos muestra lo complicado y fútil que es intentar ser fiel al original cuando lo que prima es obtener resultados (léase dinero). Y que para obtener beneficios se deben hacer sacrificios, aunque lo sacrificado sea el concepto de autor y de arte. Una lectura imprescindible para los que quieran dedicarse a trabajar en el mundo de la cultura y pretendan vivir de ello sin remordimientos.

sábado, 12 de octubre de 2013

La visión del horror de Santipérez

Diferentes caras del terror
   No es la primera que hablamos en este blog, aunque sea tangencialmente, del arte de Santipérez, uno de los habituales de la revista Cthulhu. Precisamente ahora aparece Various Horror Visions, un libro publicado por Diábolo que recopila buena parte del material aparecido en dicha revista, y gracias al cual podemos gozar de una visión de conjunto de su buen hacer, tanto como guionista como dibujante.

   En este puñado de historias circulan de forma recurrente temas como la muerte, el amor, y la delgada frontera que separa realidad de ficción, arropadas por un estilo de dibujo detallado e hiperrealista que bebe de los clásicos (Creepy, Eerie) y de los maestros del género (Corben o Wrightson). En definitiva, un libro imprescindible para los amantes del cómic clásico de terror, y del buen dibujo en general.

   Además, os podemos adelantar que el próximo viernes 25 de octubre, a partir de las seis de la tarde, podréis conocerlo en directo, ya que vendrá a visitarnos a Landròmina y firmará ejemplares de su obra. Sin duda, una cita que debéis apuntar en vuestro calendario.

martes, 1 de octubre de 2013

Landròmina: Lo más visto SEP 2013

Lo más leído en Septiembre
Las cinco entradas más consultadas en Septiembre fueron:
   Como cada mes, para elaborar esta lista sólo tenemos en cuenta las entradas de ese mes y del anterior (en este caso, las elaboradas en Septiembre y Agosto). Señalar que tras unos meses de apatía, el blog repunta en cuanto a lecturas y accesos. Por otra parte, vuelven a ganar las entradas sobre actividades que realizamos o en las que participamos, pero también hay un hueco para artículos de opinión y recomendaciones sobre tebeos. Veremos que trae el nuevo mes. Una vez más, gracias por leernos y seguir ahí.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Y Superlópez encontró al Doctor

De guardianes del tiempo y superhéroes

   El Ladrón del tiempo es una nueva aventura de Superlópez, en la que el maestro Jan aprovecha para hacer un homenaje (o crossover, si lo preferís) a uno de los personajes más emblemáticos de la ciencia-ficción televisiva: el Dr. Who (que aquí, en su versión paródica, se nos presenta como el Doctor Whoof, Señor del Tiempo del planeta Gallinafría).

   La aventura comienza cuando el profesor Escariano Avieso crea una máquina del tiempo para robar objetos a personajes famosos de la Historia cuando aún son tiernos infantes, con el fin de revenderlos en el futuro (o¿o era el presente?) y sacar un dineral por ellos. Pero los personajes escogidos por Avieso son ni más ni menos que Franco, Mussolini y Hitler... Esa injerencia produce graves alteraciones en el continuo del espacio-tiempo, que provocan a su vez la aparición del Doctor para que las repare. Pero todo se complica y al final requerirá de la colaboración de Superlópez para resolver el entuerto por el malvado profesor.

   El Ladrón del tiempo se lee agradablemente y de un tirón, y consigue arrancar alguna que otra carcajada y más de una sonrisa. Aunque sobre la historia planea una sutil y velada advertencia a ese fascismo que a la que nos despistemos nos podemos encontrar a la vuelta de la esquina, los más veteranos (al menos, un servidor) hubiéramos deseado un guión con un poco más de ironía y mordiente, al estilo de Los Recortaplanetas, más aún si tenemos en cuenta que la trama de la historia y los personajes escogidos le brindaban tal oportunidad. Aún así, lo recomendamos tanto a los fans de siempre, como a los nuevos lectores y, evidentemente, lectura y adquisición ineludible para los admiradores de Dr. Who.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

LJP: La guerra dels besavis


   Lluis Juste de Nin, dissenyador relacionat amb el mon de la moda, ninotaire com li agrada definir‐se ell mateix, col∙laborador de diferents mitjans on signa amb el pseudònim de l’Esquerrà, ‘pare’ de la Norma per la campanya de normalització lingüística l’any 1982, persona compromesa amb el seu temps i amb la història del país, que ha reflectit en diferents novel∙les gràfiques, ens regala amb La Guerra dels Besavis una nova visita al nostre passat no tant llunyà.

   En aquesta novel∙la gràfica ens transporta a la primera guerra carlina (la primera carlinada), durant els anys 1.833 a 1.840, la primera de les tres guerres civils que van sacsejar el país durant el segle XIX. Després de la mort de Ferran VII, el 1.833, es produí un aixecament contra la successió a la corona per part de la seva filla Isabel II, i a favor del seu germà, Carles, aixecament que neix a Prats de Lluçanès. Cercant el rerefons de la història, més que una guerra de successió, va ser una guerra que enfrontava els sectors tradicionalistes, més arrelats en l’aristocràcia rural i terratinent, amb els sectors més lliberals, representats en una burgesia urbana i creixent.

   Fins aquí la història aspre, avorrida si voleu. Ara hi entra l’autor i ens situa enmig d’aquell moment, dels personatges que prenen partit, de la gent que veu com els canvia la vida, de les seves decisions i conseqüències, personalitzant la història, que es veu per els seus ulls. En Lluis Juste de Nin ens involucra en els fets, ens provoca sentiments envers els personatges, i assoleix la fita de fer interessant el moment i la historia.

   Tot això amb el seu dibuix senzill, esquemàtic a vegades, sense deixar‐se cap detall, però sense perdre’s en els detalls innecessaris. Els personatges, els paisatges, els quatre referents identificatius bàsics, els posa al servei de la agilitat i la precisió de la narració, de facilitar‐ne la comprensió i la assimilació.

   Tota una lliçó de història i de narrativa.

JOSEP MAESO RIERA

sábado, 7 de septiembre de 2013

De representantes y autores: ¿las gallinas o los huevos?


¿Quién fue primero?
   Que el medio (nos referimos al del cómic) anda un poco revuelto no es novedad. Ni exclusivo del sector, ya que con las crisis se hace más patente el dicho de A río revuelto... Y con el verano y sus calores, algunos se meten en camisa de once varas y transitan caminos angostos que no conducen a buen puerto. Tanto es así que algunos profesionales intentan, en la medida de sus posibilidades, no sólo dejar algunos puntos claros, sino también advertir a aquellos que inician esta profesión, la de dibujante y/o guionista, de algunos de los peligros que se pueden encontrar al iniciar su ruta. Hay que saber escoger muy bien el camino y que terreno se pisa. Y si alguien que ya lo conoce se ofrece de guía, aunque sea un poquito, siempre es de agradecer. A continuación reproducimos, textualmente y con su permiso, un mensaje de Atilio Gambedotti, dibujante con algunos años de experiencia. Esperamos que os sea de ayuda.

ATENCION COLORISTAS, ENTINTADORES Y DIBUJANTES

Quién fue primero, ¿el huevo o la gallina? ¿El representante o el autor?

Algunos hechos sobre el trabajo de representante: - La búsqueda de trabajos para sus representados. - Negociación del dinero y condiciones de trabajo (siempre con la aprobación del dibujante) Los representantes ponen en contacto al autor con el editor; y ahí acaba su trabajo. A menos que aparezca algún problema por el cual deba intervenir, como retraso en los pagos, cambio en las condiciones de trabajo o contrato... etc (tampoco hay mucho más).

Los representantes cobran entre el 10% (casi todos) y el 20% (excepciones) del total del trabajo que le encuentran (ojo, no consiguen) para el ilustrador o dibujante; y solo cobra de esos trabajos que ha gestionado él, y de ningún otro que el autor consiga personalmente. Estos son los campos en los que se debe desenvolver cualquier agente y no en ningún otro como cobrar o recibir los cheques del artista.

Lo que no hace un representante: - No prometer gloria, fama y fortuna, ya que nadie puede prometer eso; y es en definitiva, mentir. - No tomar decisiones por el representado, ni comprometerle sin la consulta y aprobación del Autor. - Nunca debe dirigir la carrera del artista bajo ningún concepto (puede sugerir u opinar), no son artistas y su opinión es tan válida como la de un verdulero o un médico; ya que no conocen el oficio del artista. Así como ningún dibujante no puede tener un conocimiento crítico de medicina o verduras y hortalizas. No puede decidir que se envía o no de muestra, ni pedir rectificaciones o cambios. Eso es criterio de los autores y es el criterio de los editores o jefes de arte pedir dichos cambios en cualquier trabajo o muestra.

Consideraciones personales: Hay agentes que intentan imponer su criterio, su forma de trabajo y que adquieren la postura de jefe o editor. No puede haber una postura más errada; porque consideremos dos realidades que definen claramente quien ocupa que puesto en la relación de agente-autor, el agente cobra el 10% y el autor el 90% , porque es el autor quién pone más de su parte y porque sin autor el agente no puede trabajar.

Así que las cosas claras, los autores son los jefes y los representantes son como un representante de cualquier empresa(los autores somos empresa unipersonal). El agente es un comercial que busca, oferta y encuentra clientes para el autor. Ni más ni menos, sin desmerecer a nadie. Pero las cosas en su sitio y los editores saben que nadie contrata a nadie por tener este u otro representante. Compran siempre el trabajo que le funciona, y punto, les es indiferente como llega a sus manos.

Así que este no es el cuento del huevo o la gallina. ¡Está claro que aquí lo primero fue el autor y que luego llegaron los representantes! No se os olvide nunca quién es quién en este mundo.

Consultad a los profesionales si tenéis dudas, casi todos son gente amable y tendrán 5 minutos para responderles a las preguntas que tengan acerca del oficio. Informaros, y nunca trabajéis gratis, ¡jamás!

Guardianes espaciales muy especiales

Repartiendo mamporros por la galaxia
   Ya hace unos meses que Panini publica la nueva serie de los Guardianes de la Galaxia, y rápidamente se ha convertido en éxito de ventas y de público. Evidentemente, los culpables y máximos responsables de ello son su nuevo equipo creativo. Al dibujo tenemos a Steve McNiven, artista que debutó en la fenecida CrossGen, que tiene una merecida legión de seguidores gracias a trabajos como Civil War o El viejo Logan. Y como maestro de ceremonias tenemos a Brian Michael Bendis, que nos sorprende con una historia con más acción y menos sesuda de lo que en él es habitual.

   El nuevo equipo de los Guardianes de la Galaxia lo componen Iron Man, Drax El Destructor, Mapache Cohete (que un servidor no puede evitar relacionar, tanto por aspecto como por carácter, con Fox McCloud de la saga de videojuegos Star Fox), Gamora y Groot, que son reclutados y liderados por Peter Quill, más conocido como Starlord. Su objetivo es proteger a los Terrestres de los peligros estelares y de las (más que posibles) invasiones alienígenas, ya que La Tierra, gracias a las maniobras políticas de J-Son, Rey de Spartax y padre de Starlord, se ha convertido en un objetivo a conquistar.

   En definitiva, con Guardianes de la Galaxia tenemos a nuestro alcance una serie al más puro estilo space opera, sin pretensiones trascendentales y con determinada vocación de entretener, llena de acción y mamporros, y con la justa medida de intrigas (familiares e intergalácticas) para aderezar el guiso y darle un toque de distinción.

viernes, 30 de agosto de 2013

Y los villanos gobernarán el mundo

Cuando no todo es lo que parece
   Panini ha publicado este mes Vengadores Oscuros: Reunión, dentro de la colección Marvel Deluxe, un primer tomo que nos brinda la excusa perfecta para volver a releer una de las cabeceras más interesantes creadas estos últimos años por La Casa de las Ideas.

   Vengadores Oscuros nace de las cenizas de Invasión Secreta. Tras finalizar esta saga, en la que Norman Osborn aparece ante la opinión pública como un héroe, y con el vacío de poder creado por las sucesivas crisis que han sufrido los superhéroes, éste aprovecha la ocasión para alzarse como el líder y a la vez la mejor solución a todos esos problemas. Con plenos poderes para ejercer de policía mundial, Osborn desmantela SHIELD y la recrea a su gusto, y reune a su alrededor a una nueva formación de Los Vengadores. Pero no todo es lo que parece.

   Evidentemente, los nuevos compañeros de Osborn son o viejos conocidos que no le puedan hacer sombra, o que le sean fieles, o que pueda controlar o manipular a su antojo. Algunos de ellos son villanos ocultos bajo una identidad heroica más aceptable para la opinión pública (Ojo de Halcón es en realidad Bullseye, Spiderman es Venom, Lobezno es Daken y bajo el traje de Ms Marvel está Piedra Lunar), acompañados por Ares, el Dios de la Guerra, y el todopoderoso, pero altamente inestable, Vigía. Por lo tanto esta atípica formación, de dudosa moral y escasos escrúpulos, se caracterizará por la dureza y la rápida resolución de las crisis venideras, que saldarán de la forma más directa posible y sin andarse por las ramas, algo a lo que cualquier fan de Los Vengadores o de los superhéroes en general no está muy acostumbrado.

   Este primer tomo no sólo nos presenta el modo en que Osborn teje su tela de araña, reuniendo al grupo y acumulando poder, sino que tendremos la ocasión de presenciarlos por primera vez en acción e incluso salvando su primera crisis interna. En ese aspecto, Bendis demuestra lo que es capaz de hacer como guionista (y no es poco), y nos da buenas dosis de acción pero también de intriga, demostrando como tejer relaciones entre diversos personajes para darles mayor profundidad. Además, en este primer arco argumental sus historias están acompañadas por los geniales lápices de Mike Deodato, cuyo dibujo de corte clásico y realista, lleno de personajes hipermusculado y bien diseñados (ese Norman Osborn que es un calco de Tommy Lee Jones es un verdadero acierto), aporta un bien merecido plus a Vengadores Oscuros: Reunión, un volumen excelente para los fans del género de superhéroes, ya sean novatos o veteranos.

jueves, 22 de agosto de 2013

LJP: El libro de los insectos humanos

Diario de una arribista
   Hace casi un par de meses nos hacíamos eco de la próxima publicación por parte de Astiberri de El libro de los insectos humanos. Y no es para menos, pues siempre es motivo de alegría que alguien decida editar obras clásicas, más si se trata de un autor como Tezuka, un verdadero maestro que por desgracia sigue siendo un auténtico desconocido en nuestro país, tanto por aquellos que abominan del manga como incluso entre algunos de los que se declaran verdaderos mangakas, lo cual es aún más grave.

   El libro de los insectos humanos tiene como eje principal al personaje de Toshiko Tomura, una femme fatale sin ningún tipo de escrúpulos, y sobre ella, sus motivaciones, sus relaciones personales y las diversas maquinaciones (propias y ajenas) en las que se ve involucrada  pivota toda la historia. Toshiko tiene una extraña habilidad, que aprovecha a lo largo de su vida en beneficio propio, y es la de mimetizar las habilidades de quienes la rodean, y apropiarse luego de ideas, proyectos y obras de esas personas. Sin caer en la misoginia, un recurso fácil dado el tono del relato y el tipo de personaje, Tezuka nos presenta a Toshiko como una superviviente carente de moral que sabe adaptarse a cualquier situación y que no puede evitar ser como es, ya que está en su naturaleza. Sin embargo, es más duro con aquellos que la rodean, sean víctimas o parásitos, y el catálogo de insectos que se cruzan en su camino incluye a oportunistas, infelices, corruptos, degenerados e incluso a polillas que, aún sabiendo cual es su naturaleza, no pueden evitar sentirse atraídos por ella y acaban cayendo en sus redes.

   El libro de los insectos humanos es puro noir, con un personaje bien construido que tiene ecos del Ripley de Patricia Highsmith y especialmente de la Estella de Dickens pero que brilla con luz propia, construyendo así un clásico que se lee y relee con interés y avidez gracias al talento de uno de los mejores narradores que ha dado la historia del cómic, Osamu Tezuka.