martes, 1 de noviembre de 2016

32a Mostra del Còmic a Cornellà

Cartell de la Mostra, de Paco Roca
Arriba de nou la Mostra del Còmic a Cornellà!! Del 2 al 27 de novembre tindrem exposicions de l’autor local KNY Smile, de representants de l’Escola Joso, d’autors de la talla de Manel Fontdevila i Ana Oncina, dels 25 anys d’Amaníaco, del col·lectiu Autoras de Cómic i una xerrada amb Rubén del Rincón! I com a acte central, l’entrega de premis del 4 de novembre al Castell, on també es farà el lliurament del 23è Premi Ivà a Mariel Soria! En aquest enllaç trobareu el programa complert de la Mostra. Gaudim dels còmics a la nostra ciutat!

¡¡Llega de nuevo la Mostra del Cómic en Cornellà!! Desde el 2 hasta el 27 de noviembre tendremos exposiciones del autor local KNY Smile, de representantes de la Escola Joso, de autores de la talla de Manel Fontdevila y Ana Oncina, de los 25 años de Amaníaco, del colectivo Autoras de Cómic y una charla con Rubén del Rincón. Y como acto central, la entrega de premios del 4 de noviembre en el Castillo, donde también se hará la entrega del 23º Premio Ivà a Mariel Soria! En este enlace encontraréis el programa completo de la Mostra. ¡Disfrutemos de los cómics en nuestra ciudad!

miércoles, 26 de octubre de 2016

Pandemic: El Reino de Cthulhu

Cultistas y engendros primigenios acechan en Pandemic: El Reino de Cthulhu
Recién llegado de Essen, y a la espera de la edición que de aquí un mes nos prepara Devir, pudimos probar el fin de semana pasado la edición inglesa de Pandemic: El reino de Cthulhu. Y ciertamente nos llevamos una más que buena impresión general sobre el nuevo producto de Z-Man Games basado en la exitosa franquicia Pandemic.

En Pandemic: El Reino de Cthulhu no combatimos enfermedades, ni somos poderosas corporaciones o brillantes y sesudos científicos. Aquí el enemigo es el Mal con mayúsculas, nada más y nada menos que las endiabladas criaturas cósmicas creadas por Lovecraft y sus no menos locos seguidores, con Cthulhu como colofón. Porque nuestro objetivo como investigadores de lo oculto será precisamente ese: evitar que Aquel que Yace Eternamente sea despertado del Sueño por sus adoradores y que envíe a todo el mundo al mismísimo guano.

Para representar el progreso del Mal, se disponen 7 cartas de 12 posibles, que representan cada una a una deidad de los Mitos, colocando siempre a Cthulhu en la última posición, descartando luego dos y colocando al azar las seis restantes boca abajo. Cada una de estas cartas, al activarse, se resuelve de forma inmediata y no suele representar buenas noticias para los jugadores, ya además de acercar la invocación de Cthulhu añaden nuevas dificultades al juego (el bueno de Nyarlathotep, por ejemplo, bloquea los Portales e impide que se pueda viajar a través de ellos).

Una vez colocadas las deidades, le toca el turno a la disposición inicial de cultistas y Shoggoths. Estos son importantes por varios motivos. Uno de ellos es que también son un factor de fin de juego: si no se pueden colocar más en el tablero (hay 26 figuritas de cultistas y sólo 3 Shoggoth), los jugadores pierden. Además, cuando en una localización se juntan 4 cultistas, desaparecen para dejar en su lugar un Shoggoth, y estos bicharracos no se están quietos y les mola ir de paseo hacia los Portales. Y cuando un Shoggoth llega a un Portal, se activa una de las siete cartas de deidad. Como véis, todo está conectado.

Pero para evitar que ocurra esta catástrofe están los jugadores, cada uno con un Investigador, que tiene una habilidad especial diferente a la de los demás (y que pierde cuando se queda sin Cordura). Empiezan su periplo, como no, en Arkham, y su objetivo para vencer es sellar los cuatro Portales, uno por ciudad, que hay en el tablero de juego. Éste presenta el típico aspecto de cualquier tablero de Pandemic, con sus casillas dispuestas en modo diagrama o árbol (point to point, para entendernos, o echad un ojo a la foto que ilustra el artículo, que para algo está), y en él están las cuatro famosas ciudades de la mitología lovecraftiana: Arkham, Innsmouth, Kingsport y Dunwich. Nuestro investigador puede moverse por el tablero desde una casilla que esté conectada a otra, o bien si está en una parada de taxi, a cualquier localización de la misma ciudad o hasta otra ciudad, o puede atravesar un Portal y aparecer en otro, siempre y cuando aún no hayan sido cerrados (o esté por ahí el simpático de Nyarlathotep en juego y activado).

¿Y qué más pueden hacer los Investigadores, aparte de hacer turismo y viajar de un lado para otro? En su turno, cada Investigador dispone de cuatro puntos de acción, que los puede gastar en moverse, en eliminar sectarios, en enfrentarse a un Shoggoth (esta heroicidad cuesta 3 puntos y además puede implicar pérdida de Cordura), en intercambiarse Reliquias (objetos superchachis que puedes activar y descartar para hacer efectos a nivel de juego aún más superchachis) o Pistas con otros Investigadores o, evidentemente, en cerrar un Portal. Para cerrar un Portal, el Investigador necesita, además de gastar un punto de acción, descartarse de 5 cartas de Pista iguales, y que tienen que pertenecer a la ciudad donde está el Portal que se quiere cerrar. Y las Pistas (cada jugador empieza con cinco y obtiene dos al final de su turno), son el otro meollo del juego, ya que su cantidad mide el nivel de dificultad del juego, y además, si se acaban, también implica el fin del mismo (y la consecuente derrota de los jugadores). Por hacer un símil, cada carta de Pista es un grano de un reloj de arena, y cuando estas cartas se acaban, amigos, c'est fini!

Así, a grosso modo, es más o menos una partida de Pandemic: El Reino de Cthulhu. Es un juego rápido (en una horita está finiquita una partida, o mucho menos si vence Cthulhu), y que mezcla bien lo mejor de los dos mundos. De Pandemic tiene el espíritu de colaboración entre jugadores absolutamente necesario para poder ganar, y al ser más rápido que otras versiones, el efecto de carrera contrareloj es más apremiante, lo cual es perfecto para darle ese toque angustioso tan típicamente cthuloide, y la adaptación al mundo literario creado por Lovecraft (ya sean los efectos de juego cuando se activan las Reliquias o los Primigenios) es muy buena y coherente. ¿Rejugabilidad? La tiene, ya que ofrece bastantes variantes, ya sea a la hora de elegir Investigadores (juegan 4 de 7 posibles), y los Primigenios que aparecen no serán siempre los mismos ni en el mismo orden (a excepción del protagonista, Cthulhu). ¿Variantes? El hecho de que el juego no sea excesivamente complejo en cuanto a mecanismos ni extenso en cuanto a parafernalia (los que hayan jugado a otros juegos de mesa de inspiración lovecraftiana sabrán a qué me refiero) facilita que cualquiera con un poco de imaginación puede crear sus propias reglas de la casa, ya sea  añadiendo un quinto jugador (aliado o traidor), más Primigenios o más tipos de Investigadores.

En resumen, es un juego al que debes jugar si te gusta Pandemic, y que debes tener si eres fan de los Mitos de Cthulhu. Y en breve, a finales de noviembre de la mano de Devir, estará disponible en Landròmina.

domingo, 23 de octubre de 2016

Capablanca, lo nuevo de Joan Mundet

Joan Mundet, dedicando Alatriste en la pasada Fira del Dibuix de Terrassa
   A estas alturas aquellos que frecuentais Landròmina deberíais conocer (y si es así, estáis en el deber de conocerlo) a Joan Mundet, uno de nuestros sospechosos habituales (dicho esto desde el cariño) y uno de los veteranos del cómic y la ilustración. No hace mucho pudimos disfrutar de su compañía y de su arte durante la celebración de la Fira del Dibuix que cada año organiza Amics de les Arts en Terrassa.

   El creador gráfico del popular Alatriste hace ya un tiempo que se embarcó en una nueva aventura, la narración de las aventuras de un bandolero, Capablanca. Acompañado en el guión por José Gálvez, en breve podremos disfrutar de las aventuras de este bandido que durante el Siglo de Oro aterrorizó a quienes transitaban el Camino Real hacia Manresa. Y para abrir boca, podéis ir leyendo las entregas en su página web. ¡Disfrutad!

jueves, 20 de octubre de 2016

Game Day Kaladesh


   Los próximos días 22 y 23 de Octubre celebramos en Landròmina el Game Day de Kaladesh. Se trata de un torneo de Magic, con multitud de actividades paralelas, sorteos, cartas promocionales para todos los participantes y atractivos premios (entre los que destaca un magnífico tapete para el ganador). La inscripción es de sólo 5,00€, y las plazas son limitadas, así que si queréis aseguraros una, id haciendo vuestra reserva.

   Los mazos para este torneo deben ser de formato Estándar, para el que son válidas todas las cartas de Magic (sin restricciones) de las siguientes colecciones: La batalla por Zendikar, El juramento de los Guardianes, Sombras sobre Innistrad, Luna de horrores y Kaladesh.

   Además, Wizards acaba de anunciar cambios en el formato estándar, que podéis encontrar en este enlace.

martes, 18 de octubre de 2016

Cthulhu vuelve en otoño

Al freír será el reír
   Pues ya tenemos aquí una nueva entrega de esta magnífica revista. En Cthulhu nº16: Extra Otoño encontraremos, a lo largo de sus 84 páginas, un buen puñado de historias de terror tras una espectacular portada del maestro Santipérez.

   Zombies, espectros, invocaciones infernales, diablillos y engendros cósmicos pueblan este número, y entre las diferentes historias que nos encontraremos destacamos (sin desmerecer al resto, que tienen un muy nivel) Una ciudad pequeña, de tintes noir y lovecraftianos, y Esos malditos tópicos, un apocalipsis zombie no exento de una buena dosis de mala baba y humor negro. Como siempre, ya disponible en Landròmina.